Nota de prensa publicada en ABC
El sector de pagos digitales y fintech opera hoy en un entorno donde la complejidad es la norma. Más métodos, más esquemas locales, más proveedores y mayores expectativas por parte de comercios y usuarios, dentro de un ecosistema europeo claramente asimétrico, en el que cada mercado ha evolucionado con soluciones y hábitos propios. En este contexto, la orquestación inteligente de pagos se ha consolidado como la gran tendencia del sector, al permitir decidir en tiempo real cómo ejecutar cada transacción, eligiendo el método y la ruta más adecuados según el contexto, el coste, el riesgo y la experiencia. Sobre esta base, el agentic commerce empieza a ganar protagonismo, con sistemas capaces de ejecutar decisiones dentro del propio flujo de pago, automatizando recorridos y optimizando resultados.
En paralelo, los pagos account-to-account continúan ampliando su presencia en casos de uso comerciales gracias a la madurez de los pagos inmediatos. En España, soluciones como Bizum han impulsado una adopción masiva y natural, y el siguiente paso lógico es avanzar hacia esquemas interoperables a escala europea. Al mismo tiempo, avanza la convergencia entre pagos, software y servicios, con los ISVs (Independent Software Vendors) como actores clave. Estos proveedores de software sectorial, como TPVs o plataformas de gestión, integran el pago de forma nativa dentro de sus soluciones, haciendo que el cobro forme parte del flujo operativo del negocio y se convierta en una palanca directa de eficiencia, experiencia y crecimiento.

