El fin de las tarjetas como método de pago, ¿realidad o ficción?

Es indudable que, durante muchos años, las tarjetas han sido uno de los métodos de pago más utilizados y que mejor han solventado las necesidades de los consumidores, pero, a medida que cambian las necesidades y los hábitos de consumo, los métodos de pago deben adaptarse a ellos.

Según un estudio realizado por el Banco de España, en nuestro país, solo en 2020, el número de transacciones realizadas con tarjeta se incrementó un 42,9%, y, según un estudio publicado por Cinco Días, en el primer trimestre de 2021, el número de operaciones de pago con tarjeta aumentó un 15,18% anual. Esto supone que gran parte de la población española utiliza este método de pago con frecuencia, especialmente durante los dos últimos años.

Este medio de pago, utilizado por más de la mitad de los españoles, ha sido uno de los más utilizados durante las últimas décadas, pero, la aparición de nuevas formas de pago alternativas a las existentes, junto con las nuevas demandas de los consumidores, pueden hacer que, en un futuro no muy lejano, desaparezcan por completo.

Llegados a este punto, ¿cómo y por qué surgieron las tarjetas como método de pago?

Surgimiento de las tarjetas como método de pago

Su origen se remonta a la mitad del siglo XX cuando el director de la Hamilton Credit Corporation invitó a dos amigos a comer. A la hora de pagar se dio cuenta de que había olvidado la cartera y no tenía dinero para abonar la cuenta, por lo que se propuso crear una tarjeta que permitieran pagar en cualquier establecimiento de forma segura.

Desde ese momento, las populares tarjetas de crédito fueron un avance muy importante que solucionó las demandas de los consumidores de la época: disponer de un sistema único que les permitiera abonar sus compras en cualquier establecimiento. Surgieron, por tanto, para dar respuesta a las demandas de los antiguos empresarios.

De media, en ecommerce un usuario tarda en completar un pago con tarjeta 90 segundos desde el inicio del proceso. Dada la cantidad de tareas y de actividades que realizamos en nuestro tiempo libre, ¿son las tarjetas de crédito el método de pago que más se adapta a los consumidores españoles?

Gracias al surgimiento de las billeteras digitales, los consumidores disponen de la opción de guardar las tarjetas en sus dispositivos inteligentes o smartphones. También, permiten a los usuarios pagar mediante la biometría que, además de ser un proceso seguro porque permite que los usuarios se autentiquen por medio de la huella dactilar o de su rostro, es un método de pago rápido que permite finalizar las compras en tan solo unos segundos, satisfaciendo de igual o incluso de mejor manera sus necesidades.

Rapidez y comodidad

Por tanto, este método de pago no solo es rápido y seguro, sino que además es cómodo, puesto que permite abonar compras sin necesidad de disponer un elemento adicional como la tarjeta física, tan solo a través de dispositivos que, en la actualidad, utilizamos a diario casi para cualquier tarea. Mediante estos dispositivos, los usuarios podrán adquirir productos y servicios desde cualquier lugar y a través de diferentes canales, bien sean físicos u online.

Sostenibilidad

Por otro lado, cada vez es mayor la búsqueda de alternativas sostenibles, así como la concienciación del cuidado del planeta y del medioambiente. Las tarjetas de crédito y débito, que están fabricadas con plástico y que tienen un ciclo de vida caduco, no constituyen el método de pago óptimo para intentar satisfacer las demandas de los clientes más concienciados con la sostenibilidad.

En definitiva, todavía no podemos afirmar con total certeza cuál es el método de pago que sustituirá o hará desaparecer a las tarjetas de crédito, ni cuándo se producirá de forma definitiva este cambio. No obstante, en Sipay, apostamos por ofrecer soluciones que garanticen la rapidez, seguridad, y mejora de la experiencia del consumidor con el fin de que los comercios incorporen variedad de alternativas.

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